¿Pasillo o ventana?

Asientos MicroNo, no voy a hablar de viajar en avión ni del nuevo comercial de Lan Chile que están dando en la TV abierta. Nos moveremos a tierra firme y hablaremos de un fenómeno, que según yo, es muy común entre todos los santiaguinos: la relación entre el pasajero y su asiento.

Hoy en la mañana iba viajando hacia el Instituto y como no había asiento disponible, me senté en un escalón de la puerta trasera. Al rato se bajaron varios pasajeros en un paradero, por lo cual quedaron varios asientos libres. Me paré y miré - ¿dónde me siento? -. ¿Se han preguntado eso?. Yo creo que sí, y no hay alguno que no lo haga. El tema es que no te das cuenta. Cuando me subo a una micro siempre hago un rápido reconocimiento de las caras sentadas y de los asientos libres que existen junto a ellas o solos. En el caso de que no queden asientos solos, saber donde sentarse es como decidir quien será tu polola/o por todo el viaje. Será a ella a quien verás si miras hacia el lado. Será ella a la cual le pedirás permiso para poder bajar. Será a ella a la cual escucharás la música que sale de sus oídos. Ella la que te hará preguntas si no conoce el recorrido. Ella la que chocará sus pies con los tuyos. Sentirás su olor, su cuerpo junto al tuyo. ¿Suena sexy, eh?. ¿Ves? Son muchas las cosas que pasarán con tu pareja de viaje seleccionada. No hago más que mirar rostros para saber donde sentarme. Las caras para mi dicen mucho. Comúnmente me siento en el sector trasero de la micro, ya que la mayoría del tiempo están con muy poca gente o vacíos (con mucha suerte... Transantiago ¬¬).

La micro está dividida en 3 sectores:

  • Parte delantera: la gran parte está compuesta por gente de edad, embarazadas o madres con sus niños.
  • Parte del medio: gente de todo tipo. Todos pueden mezclarse ahí. Pero el rango de edad va de los 30 a 50 años. Trabajadores comunes y corrientes. Ni viejos ni jóvenes.
  • Parte trasera: jóvenes, tíos de la constru, flaites y en las noches los típicos grupos de amigos que van de carrete tirando la talla en la parte de atrás.

Asientos Micro 2Bueno, después de decidir donde sentarme en la micro esta mañana, finalmente me senté en los asientos de más atrás, en el medio específicamente, los cuales estaban como en un segundo piso en comparación con los demás asientos. Era como el asiento de un rey. Podía ver toda la micro en todo su esplendor: quienes se subían, quienes se bajaban, los parados, los sentados y lo más importante los asientos vacíos. He aquí el punto central de todo esto. Mientras contemplaba mi reino, noté que había mucha gente parada, pero también existían muchos asientos libres... pero junto a otras personas que estaban sentadas al lado del pasillo.

Pasillo, pasillo. Hay gente que no se que tiene con los pasillos. Les encantan. Es como si fuera su fetiche. Esa gente que puede ir sentada al lado de la ventana, pero cuando se baja su acompañante se corren para el lado automáticamente. Como diciendo - estos asientos son míos -. Hacen lo posible para mostrar autoridad en sus asientos, como si fueran sus propios hijos que tiene que cuidar con su vida. Ponen cara feas, expresando una idea de - ¡NO te sientes aquí! -. Hacen lo posible para viajar todo el trayecto solos. No quieren pololas/os de micro, no quieren acompañante, no quieren oír la música del otro, ni olor a el otro, ni menos rozarlo. No quieren nada con nadie. Se suben a la micro y en vez de sentarse en la ventana en 2 asientos libres, eligen pasillo. Y colocan la mano en el asiento de adelante como cerrando el paso hacia el otro asiento. ¿Saben que es lo peor?. Que existe gente que prefiere irse todo el trayecto parados antes de decir - Por favor, me puede dejar pasar -. Son sólo 6 palabras que hacen la diferencia. De repente pienso, ¿por qué lo harán? ¿No les gustan las ventanas por traumas infantiles? ¿Les molesta el sol? ¿Pagan más? ¿Les gusta sentir - disculpen las damas - el paquete de los hombres mientras pasan apretaditos? ¿Están hediondos y no quieren que los huelan? ¿La soledad es su compañía. Quien sabe, realmente lo encuentro muy pero muy tonto. Puede ser que me este pasando mucho rollo, pero según yo no, estos casos se ven y lo ví hoy en la mañana. En un paradero X se bajó una persona del asiento siguiente al mió del lado izquierdo - del primer piso obviamente -. Esta persona iba en el lado del pasillo. Se bajó y la persona, que era un caballero de unos 37 años se corrió automáticamente y lo más rápido posible a la orilla, tan rápido que nadie de los que estaban parados se alcanzo a sentar ahí, y eso que había gente parado al rededor. ¿Qué paso después?. En los 20 minutos siguientes que estuve en la micro, nadie pero nadie se sentó ahí. La micro tenia fácilmente 15 personas paradas y unas 5 al rededor del caballero. Y nadie en 20 minutos fue capaz de pedir el asiento y pasar hacia la ventana. ¿A la gente le gusta irse parada? Mentiiiiiiiira. A nadie le gusta irse parado. Ni que el caballero estuviera con una pistola en la mano par que nadie se sentara. Me da realmente mucha rabia, y no que exista gente que se siente al lado del pasillo, si no que exista gente incapaz de sacar la voz y pedir el asiento. No estoy generalizando, hay mucha otra gente que si es capaz y lo hacen, pero hoy en la mañana si que quedé en shock.

Por mi parte siempre me siento en la ventana, a menos que exista demasiado sol, que en ese caso, ni siquiera me cambio al asiento del pasillo, me cambio a los asientos del otro lado donde sí hay sombra.

Estas son algunas de las rarezas de nuestra sociedad pero más raro aún que sólo pasa en la micro, porque en el metro la gente corre y mata por un asiento.

Y ustedes... ¿los conocen? ¿son uno de ellos?.

Hola, yo me he preguntado las mismas cosas. La experiencia en las micros da para todo un análisis sociológico. Sin embargo tengo una defensa para quienes se sientan en el pasillo o para los que prefieren irse parados con tal de no pedir que los dejen pasar al asiento de la ventana.

Cuando la micro va llena y uno sabe que no fata tanto para bajarse, es fome tomar la ventana, ya que te costará demasiado bajarte, corriendo el riesgo de no alcanzar a tocar el timbre a tiempo, tendrás que pegar y recibir algunos empujones,  salir medio chascón y con el chaleco a medio salir. Esa sensación de intentar escapar luchando contra la aglomeración, es como jugar el famoso juego "a parir la chancha", donde todos empujan y uno de los jugadore sale disparado a cualquier parte.

Por otro lado, si vas parado y ves que hay un asiento en ventana desocupado y te tienes que bajar pronto, es hinchar demasiado al que va en el asiento del pasillo, primero para pedirle que te deje pasar, luego para que te deje bajar, yo lo he hecho e igual te miran feo, sobretodo si vas con algunos bolsos. Además, si vas en la ventana y la persona del pasillo no se pone de pie para dejarte salir, terminas con todo el trasero en su cara, es bien fome.

Buen tema. Saludos. 

se que fue hace mucho timpo esta charla....pero igual....no hay cosa que me de mas bronca.
parecen retrasados como se ponen del lado del pasillo.
un dia voy a golpear a alguien que lo haga

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